World Boxing Association

El “KO a las drogas” de Jamaica superó las expectativas

By WBA 22/12/2012

La edición 27º del tradicional evento que organizó la AMB obtuvo como balance un sólido éxito en Kingston

La Asociación Mundial de Boxeo cerró con un colofón grande su tercer evento “KO  a las drogas” en 2012. Elegir una tierra como Jamaica, país que no tiene cultura pugilística, fue un atrevimiento y visión interesante de Gilberto Mendoza y su hijo Gilberto Jesús, máximos jerarcas de la AMB. La intención era ver si la isla caribeña estaba preparada para asumir un evento de arraigada tradición y conocido mundialmente. Respondió.

Fue sorprendente el ambiente que se observó en el National Indoor Center de Kingston. Histórico porque era la primera vez que se hacía un evento de esa magnitud por la AMB. Nunca se había hecho dos careos de título mundial absoluto en una misma función. Una instalación nueva y propicia para hacer boxeo. Los organizadores pueden declararse felices, al ver que cerca de 1.500 personas que se dieron cita en el lugar, en un evento que se realizó por espacio de tres días.

La AMB tiene un propósito actual de llegar a países con escaso, o ningún reconocimiento boxístico, además de carencias sociales entre los jóvenes. Jamaica, sin duda, pasó las expectativas con alta calificación. El sabor fue tan bueno, como la entrega del público en cada uno de los desafíos que se efectuaron.

El concepto de espectáculo rebasó en todo sentido. La organización se mantuvo, salvo algunos baches que son idiosincrasia de las naciones latinas o caribeñas. El desorden de los fanáticos cerca del ring fue un lunar. Por más que se estés apoyando o celebrando la victoria del boxeador a quien se sigue.

Hay un valor determinante en la cadena alimenticia para concluir que el éxito haya sido devastador: la televisión en vivo, unido al apoyo de un Gobierno que se metió de lleno con la promotora organizadora para sacar adelante la cartelera, otro punto vital.

Haberse cuadrado peleas parejas contribuyó. El concepto de los “KO a las drogas” se basa en mostrar a un boxeador en ascenso, en hacerlo una estrella. Formar una figura respetable para la sociedad y no solo del ring. Fue el caso del jamaiquino Nicholas Walters que siempre recordarán que se coronó como campeón mundial por primera vez en su carrera en el marco de la cita que nació de una idea gestada hace 27 años por la máxima autoridad Gilberto Mendoza.

No obstante, hay aspectos a corregir. La AMB debe colocar boxeadores que apenas inician su carrera para que tengan vitrina. Con duelos de cuatro o seis rounds. En esta oportunidad se vio una alta presencia de jueces panameños y debería seleccionarse una mayor distribución  de autoridades de varios países, más allá del tema de la neutralidad.

Considero que el KO de Jamaica ha sido el mejor elaborado en los últimos tres años por la AMB, que debe arreciar en su estrategia de llegar a países que no tengan rica historia boxística. La experiencia de Jamaica fue extraordinaria y fascinante.

Un país que realmente es abstracto, acogedor y fascinante. Con historias llamativas en la cultura de su población difícil de entender. Jamaica apareció para quedarse. Que el boxeo se haga costumbre teniendo como pirámide al campeón pluma “Axe man” Walters, para que se convierta en una plaza fija. Si se logra, la AMB debe darse por satisfecha. Kingston, Jamaica reunió lo social, lo deportivo, la transmisión de valores, fin único de los “KO a las drogas”. Jamaica tierra de regué, tierra de atletismo, por qué no del boxeo.